miércoles, 10 de septiembre de 2008

The Landlor



Nuestra aventura sigue adelante en estos lluviosos parajes. Nuestro siguiente paso fue conseguir un piso en el que cobijarnos durante nuestro periplo londinense. Varios son los pisos que nos enseñaron, desde la casa de un tal Yandrax que no callaba nunca, hasta la morada de un colombiano que afirmaba estar localizada en uno de los mejores barrios de Londres. No mentía, al menos si tu interés es dedicarte a los negocios sucios, ya que estábamos en más ni menos que uno de los barrios más peligrosos de la ciudad xDDD.
¿El destino final? Mile End. Nuevamente el destino vuelve a hacer de las suyas jugueteando conmigo llevándome de un sitio a otro de Londres para acabar en el mismo lugar que al principio: Con sólo asomarme a la ventana veo a la Queen Mary´s University, donde hice el congreso del IEEE.
Aquí conocimos al protagonista de esta entrada, nuestro casero Pío. Este personaje se caracteriza por ser el auténtico jefe de los getas. Nuestro primer roce con él surgió de la ausencia de Internet en la casa (en el anuncio ponía que lo tenía y es más, en lo que nos cobró estaba incluida la factura de Internet). Entramos en la casa el día 5 y afirmaba haber llamado a la compañía telefónica en varias ocasiones para que viniesen a ponerlo pero que no daban venido. Sin embargo, me enseñó una carta que le habían mandado con el aviso de venir a instalarlo y en ella ponía que la fecha de petición de trabajo era del día 8 ¬¬.
Claro que por supuesto la cosa no acaba ahí. Le habíamos dicho que queríamos alquilar una habitación entre todos para convertirla en un salón en el que poder convivir. El inconveniente es que a cambio teníamos que tener una habitación triple y que una de las habitaciones dobles se convirtiese en habitación single. Pues el muy cabrón después de acordar eso nos vino ayer diciendo que iba a meter una pareja en lo que iba a ser nuestro salón ¬¬.
Otro problema, nuestra hermosa ducha, cuyo chorro de agua no es más que un insignificante hilillo a todas luces insuficiente para ducharse a gusto. El cabrón llega y dice, ba, esto cambiando el teléfono de la ducha ya está. Lo cambia, sale la misma cantidad de agua y dice: ya está arreglado ¿veis? Además, en todas las casas de Londres es así ¬¬.

La vida sigue, see you in London.

3 comentarios:

Mal bicho dijo...

Si es que en Londres nos tratan como tercermundistas.

Anónimo dijo...

Billy, como puedes decir que estas en una tierra lluviosa???? xDDDDDD
me molan tus aventuras. Cuidaos muxo

Anónimo dijo...

Ei tio! soy Moncho, siento no haberte escrito antes, pero acabo de ver el blog aún ahora. Tengo que decir que te está quedando un blog muy divertido jaja. Reconozco que me estáis dando un poco de envidia :DD. Nada, pues eso, espero que te siga llendo bien y sobre todo, que te portes bien haha. Venga, un abrazo, cuidaos por allá, espero seguir teniendo noticias vuestras :).